Para pensar juntos cómo enfrentar y resistir las agresiones que vivimos, nos reunimos nuevamente después de varias veces, en Cenami, delegados, representantes, comuneros, ejidatarios y miembros de organizaciones indÃgenas, campesinas y de la sociedad civil de Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Jalisco, Puebla, Estado de México, Veracruz, Chihuahua, Durango, Zacatecas, Guerrero, Distrito Federal y organizaciones hermanas de Chile, Perú y Brasil, en torno a la defensa de nuestros maÃces, territorios, comunidades y autonomÃa.
Las grandes empresas y el gobierno mexicano que implementa las polÃticas de éstas tienen decretada una guerra contra nuestro modo de vida campesino, nuestra cultura indÃgena y nuestros maÃces nativos con el afán de apropiarse de nuestros territorios.
Esta guerra busca someternos al imperio del mercado, con reformas, leyes y programas que privatizan la tierra, el agua y los bosques, dividen a nuestras comunidades y permiten el saqueo de nuestros recursos naturales y nuestros saberes. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte es un ataque directo contra la economÃa de los agricultores mexicanos y le abrió la puerta al maÃz transgénico que contaminó muchas regiones maiceras del paÃs.
El gobierno se empeñó en negar esta contaminación y con todo descaro elaboró una ley que le dictaron las empresas para inundar con sus cultivos transgénicos nuestros campos —la Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados, a la que irónicamente llamamos Ley Monsanto.
Ante esta guerra con que nos atacan, desde 2003 comenzamos los Talleres en Defensa del MaÃz para reflexionar juntos y compartir experiencias de las diferentes regiones. Comenzamos preocupados por las milpas contaminadas, pero fuimos viendo que también es vital defender los rÃos que las atraviesan, los bosques que las rodean, toda nuestra vida como campesinos, nuestra comunidad, nuestra cultura indÃgena, nuestros saberes, nuestra autonomÃa. En fin, que defender al maÃz es defender nuestro territorio, porque el territorio es todo: donde vivimos y todo lo que somos como pueblos, como pueblos del maÃz.



